Posts Tagged ‘Lisandro Moraes’

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una parte de todo

junio 7, 2011

Ya no hay botella que aguante. Read the rest of this entry ?

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Bs. As., 1 de mayo de 2009.

junio 22, 2009

“La ambición es el último refugio del fracaso.”

Querida Ramona:

Otra vez despertarme temprano, sin saber qué hacer conmigo. Es feriado. La ciudad está vacía. Parece que no ha quedado nadie en pie. Ojalá así sea. Pero es sólo una conjetura porque no me animo a asomar el hocico para ver qué pasa fuera de este monoambiente. A ese punto he llegado y de ese punto debo partir. Todavía hace calor, o mejor dicho, el clima sigue algo templado. Me aburro. Me aburro mucho y sospecho que el aburrimiento va a terminar por convertirse en una sombra desgarradora. La verdad no sé muy bien qué escribirte. Me gustaría, eso sí, hablar con vos. De qué, no sé, tal vez de las mismas cosas intrascendentes de siempre. De trivialidades, querida Ramona, que por otra parte, es de lo que está hecho el mundo. Read the rest of this entry ?

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Rumores de Babilonia

mayo 14, 2009

   Hoy por hoy: escribir. Luego almorzar, luego beber, luego… más tarde voy a pensar en el luego. Y luego en el más tarde. No hay rima en el dolor, no hay rima en el dolor. No hay. Por la dudas: hacer tal y como si se supiera: ¿cómo si se pudiera? Saber el poder. Engañar, escribir, escindir. Una y otra vez. Confundir. Desembarazarme del lenguaje; abortar, abortar la comprensión. Nonato del sentido. En eso estamos: del derecho y del revés. ¿Perec, Perec? Ningún Georg a la vista. Mañana no; mañana meterme en la cama y nunca más volver a salir. Salir a volver más nunca y cama en la mañana: matarme. Con palabras: sin ellas. Dos e por dos a; es decir, nada. Quería decir; en la calle oscura -y no oscurecida- tengo el mismo miedo tartamudo que un niño violentamente maltratado en su matete. O que un niño violeta mal amamantado en su marasmo. Niño oscurecido: guarda tu marasmo y tu matete en la maleta y muerete a la vista de Georg. Ya he hecho la cita elocuente y críptica: ahora afuera. A la llanura incomprensible.Y afuera, en la brava llanura, el horizonte está tremendamente gris; la tormenta se avecina a galope enfurecido. Hablo por hoy y no por mañana. Mientras tanto, la vecina del departamento de al lado sigue siendo una mujer madura en bata de color: ¡horror, horror, el color es sumamente gris! Sus ojos de madre argentina esconden una tristeza infinita: debería matarla. ¿Qué duda cabe? A ella y a sus ruidosos perros. Chillan los canes, chillan. Chillan de sadismo e incomprensión. ¿Acaso aún no comprendes el sadismo de tu difunto animal? Hoy por hoy: parodiar. Mañana por la tarde escribir. Una carta suicida de despedida: escribir. Una barroca y amanerada carta suicidadora. Por lo tanto: tormentas del pasado en el cerebro del futuro; o en todo caso, bailando pringosamente en los barrios inmorales de la memoria alcoholizada: ¡ Oh belleza y podrumbre de Constitución, te saludo! El cielo inmundo trae el rumor inaudito de tierras lejanas y perdidas. Rumores de Babilonia.

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Bs. As., 2 de abril de 2009.

abril 11, 2009

“siempre la distancia para repetirnos
ésa es la verdad, ése mi destino”

Querida Ramona:

Tal como habíamos quedado antes de que te fueras, hoy por lo menos, me decido a escribirte. Aunque no puedo prometerte hacerlo mañana o continuar en lo sucesivo. No sé si tendré la fuerza suficiente. Empiezo, al menos, esto de dejar a un lado los mails, los chats, las llamadas larga distancia, la engañosa cercanía del skype. Aunque mucho para contar no tenga. Nunca he tenido mucho, y menos para contar. Sigo en la misma sucia ciudad, en el mismo odioso monoambiente, en el mismo trabajo infernal. En resumidas cuentas: todo está tal cual lo dejaste, al menos en lo que a mí respecta. Read the rest of this entry ?

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Cloro en los ojos

marzo 5, 2009

   Bienvenidos al regreso de los muertos vivos. Bienvenidos, todos ustedes. Una vez más, otra vez más. Fue un mes largo y caluroso sin escribir ni siquiera un saludito. Qué jodida puede ser la vida, a veces. Read the rest of this entry ?

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El General y mi madre. Parte I

noviembre 5, 2008

   Según cuenta mi madre, cuando ella estaba en quinto grado, no le permitieron leer su composición en la escuela, frente al resto de los alumnos y maestros, porque no decía una sola palabra elogiosa sobre Eva Perón. Ella, mi madre, en ningún momento mencionaba a la señora del General en su relato de niña provinciana. Un descuido; un desliz; una distracción infantil. Tenía diez u once años y por causa de la negativa de su maestra a que ella pudiera continuar su lectura en el aula, mi indefensa madre se sintió un poco frustrada. Mi madre, por lo visto, era una niña hipersensible. Por otra parte, motivos para sentirse así -frustrada quiero decir- no le faltaban. Hoy tampoco le faltan  motivos. Más bien lo contrario: abundaban. Como el silencio en medio del campo. Como la idiotez en la especie humana. Tal vez yo sea uno de esos motivos. Read the rest of this entry ?

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Track – Track

octubre 8, 2008

   Música atronadora en un departamento durante toda la noche. The Velvet Underground, The Cure o Joy Division. Da igual: es lo mismo. Melodías depresivas de fondo: un espectáculo privado. Su morador es un hombre que ahora está tirado en la bañera. Dejándose morir. Tan simple como eso: tan sencillo como lavarse los dientes. Consume las pastillas que robó hace unas pocas horas; las ingiere desde el frasco: indiscriminadamente. Las acompaña con un apurado trago de whisky. Tirada en el piso, la foto de su mujer que ha muerto hace una semana y media. Un calvario lento y cruel. Él no tiene a nadie más en el mundo. A nadie más. No es una escena desdichada; es una elección. Read the rest of this entry ?