Archive for 24 mayo 2009

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París, 20 de abril de 2009.

mayo 24, 2009

“Desgraciada memoria
que obligas a saber
por qué caminos
hemos llegado a ser lo que somos”

Querido Lisandro:

Todavía puedo recordar con precisión el tono de tu voz al recitar de memoria algunas pavadas del polaco piojoso y mal parido que cito en esta carta. En tu honor y en tu memoria, claro está. Aunque jamás he llegado a comprender -y mucho menos compartir- tu devoción por semejante pelandrún; porque para mí, no es más que una bolsa de arpillera retórica simulando ser una seda intelectual. Supongo que será otra de tus tenues imposturas; ésas con las que has intentando seducir mujercitas y mujerzuelas. Tu gama recorre desde las tímidas e ingenuas adolescentes hasta las hembras vencidas y maltrechas. Nunca una dama digna de atención, por supuesto. Eso para vos sería claudicar, vaya uno a saber de qué. Read the rest of this entry ?

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Rumores de Babilonia

mayo 14, 2009

   Hoy por hoy: escribir. Luego almorzar, luego beber, luego… más tarde voy a pensar en el luego. Y luego en el más tarde. No hay rima en el dolor, no hay rima en el dolor. No hay. Por la dudas: hacer tal y como si se supiera: ¿cómo si se pudiera? Saber el poder. Engañar, escribir, escindir. Una y otra vez. Confundir. Desembarazarme del lenguaje; abortar, abortar la comprensión. Nonato del sentido. En eso estamos: del derecho y del revés. ¿Perec, Perec? Ningún Georg a la vista. Mañana no; mañana meterme en la cama y nunca más volver a salir. Salir a volver más nunca y cama en la mañana: matarme. Con palabras: sin ellas. Dos e por dos a; es decir, nada. Quería decir; en la calle oscura -y no oscurecida- tengo el mismo miedo tartamudo que un niño violentamente maltratado en su matete. O que un niño violeta mal amamantado en su marasmo. Niño oscurecido: guarda tu marasmo y tu matete en la maleta y muerete a la vista de Georg. Ya he hecho la cita elocuente y críptica: ahora afuera. A la llanura incomprensible.Y afuera, en la brava llanura, el horizonte está tremendamente gris; la tormenta se avecina a galope enfurecido. Hablo por hoy y no por mañana. Mientras tanto, la vecina del departamento de al lado sigue siendo una mujer madura en bata de color: ¡horror, horror, el color es sumamente gris! Sus ojos de madre argentina esconden una tristeza infinita: debería matarla. ¿Qué duda cabe? A ella y a sus ruidosos perros. Chillan los canes, chillan. Chillan de sadismo e incomprensión. ¿Acaso aún no comprendes el sadismo de tu difunto animal? Hoy por hoy: parodiar. Mañana por la tarde escribir. Una carta suicida de despedida: escribir. Una barroca y amanerada carta suicidadora. Por lo tanto: tormentas del pasado en el cerebro del futuro; o en todo caso, bailando pringosamente en los barrios inmorales de la memoria alcoholizada: ¡ Oh belleza y podrumbre de Constitución, te saludo! El cielo inmundo trae el rumor inaudito de tierras lejanas y perdidas. Rumores de Babilonia.