Archive for 30 julio 2008

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Cosmogonía

julio 30, 2008

   Hace bastante tiempo que no tengo esa clase de diálogos o discusiones clasificadas como metafísicas. Raro, porque me interesan y me entretienen. Es bueno tener cada tanto, discusiones y diálogos. Un intercambio de ideas: aunque no pienses mucho. Es aconsejable y saludable intentar comunicarse con los demás. Para ser sincero, me agrada y me estimula la lectura de orden  filosófica. Atento y sin una pizca de  rigor, leo todas sus escuelas, sus variaciones, sus disputas y cambios de vestuario a lo largo de la historia. Read the rest of this entry ?

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Azcuénaga, Mitre, Larrea y Perón. Parte II

julio 30, 2008

   El primer día en la escuela pública fue un umbral en mi vida. Tanto el primero como los restantes. Pero el primer día fue especial. Un cambio radical. Me alejaba de mis costumbres y de una percepción del mundo que me molestaba y me resultaba incómoda. Siniestra. No sentía nostalgia; sentía alivio. Yo estaba convencido de que la vida era otra cosa muy diferente a lo que ocurría entre esas cuatro cuadras que delimitaban la estructura edilicia de mi colegio y mi experiencia personal. Read the rest of this entry ?

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Resumiendo un poco

julio 29, 2008

   Vacaciones de invierno.  No tengo planes, no tengo nada para hacer. Mi imaginación está averiada. Antes de irse, cada uno de mis compañeros de trabajo, me saludaron y me dijeron: “Felices Vacaciones”. Fastidio, eso sentí. No tengo mucho para hacer y para colmo de males, ando corto de guita. Tampoco tengo porro. Un bajón total. Recién cobro el viernes. Salvo leer y mirar películas en mi casa, no hay muchos proyectos en mi horizonte. También puedo salir a caminar por ahí y dormir hasta cualquier hora. Pero no es eso lo que haría más feliz mi vida. Read the rest of this entry ?

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Azcuénaga, Mitre, Larrea y Perón. Parte I

julio 27, 2008

   El patio parecía un tablero de ajedrez. Baldozas blancas y negras. Una al lado de la otra. Blancas y negras, negras y blancas: miles de baldozas. Las dimensiones del patio eran inmensas para la perspectiva de un niño. Para la de un adulto también. Creo, no lo sé, porque hace años que por suerte no voy ni de visita. Lo llamaban “El patio de honor”. Alguna vez, habré hecho un gol entre su arcos. Alguna vez, digo, porque detesto el fútbol. Bah, detestar es poco. Es ser injusto utilizar esa calificación para expresar lo que yo siento por la pasión del fútbol. Y sobre la palabra honor no tengo ni la más remota idea de qué signfica ni dónde se puede conseguir. Honor me parece una palabra arrancada del diccionario del universo medieval. Una palabra que suena a hipocresía escondida en el traje de los buenos modales. Una palabra inocua. Read the rest of this entry ?

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Nieve, whisky, tristeza y rencor (Oesterheld ) Parte II

julio 26, 2008

   Volvimos a la casa de mis padres sacando fotos a todo lo que se movía. Mi madre sonreía y mi padre disparaba. La nieve caía cada vez más pero a mí en ningún momento me conmovió. No estoy para estupideces, pensaba. Llegamos y mis padres se pusieron a ver la televisión. Hacían todo tipo de comentarios y yo tirado en el sillón me preparaba para soportar lo peor: mi desconsuelo infinito. Read the rest of this entry ?

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Lemon pie

julio 23, 2008

Mente ao meu coração que cansado de sofrer
Só deseja adormecer na palma da tua mão.
Conta ao meu coração estórias das crianças
Para que ele reviva as velhas esperanças.

   Soñé con Tripio y me desperté angustiada. Prendí el velador apuntándolo hacia la pared así no lo molestaba a Ronald. Eran las cinco y media de la mañana. Quise volver a dormirme, pero no pude. De a poco la tristeza fue ganándole al sueño. En vano, intenté controlar la respiración para calmarme. No me quedó otra que ir directamente al baño para llorar tranquila. Al rato, siento que Ronald se depierta, me toca la puerta y entra. Simplemente me abrazó. Y así estuvimos, quién sabe cuánto, sentados sobre las baldosas frías, mientras yo me descargaba en silencio. Read the rest of this entry ?

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A punto de caer. Parte I

julio 19, 2008

    Nos despedimos en la puerta de su casa al mediodía. Con un beso nos despedimos. La saliva de la mujer que a uno le encanta puede ser tan vertiginosa como una caída en el vacío. Sí, ya sé, literatura barata: pero de eso se trata la vida. La mía, al menos. Palabras por dos centavos, o menos que eso. Nada: habíamos pasado una noche agradable de mutua compañia. Cocinamos juntos una improvisada pizza , nos hicimos chistes cálidos, hablamos sobre nuestras vidas y proyectos, y nos quisimos con ternura de segunda mano. No estaba mal. De todas formas, debo admitir que era mucho más de lo que estaba acostumbrado a recibir. Mucho, mucho más. En medio de la noche del viernes me dijo que al otro día había una fiesta. Un sábado con un buen plan, pensé y me sentí un poco aliviado. Me estaba invitando a ir con ella  y yo acepté con gusto. Con gusto a revancha, por tantos sábados desperdiciados. “Nos encontramos a la medianoche, me dijo, en el bar que a vos tanto te gusta”. “No hay problema”, le dije. Y yo no sabía lo que estaba diciendo. Pero, ¿quién sabe en general lo que está diciendo? Read the rest of this entry ?