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una parte de todo

junio 7, 2011

Ya no hay botella que aguante. Leer el resto de esta entrada »

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París, 28 de junio de 2009.

julio 23, 2009

“La vida continúa siempre igual,

adentro y afuera,

y este silencio es una verdad.”

Querido Lisandro:

Hace rato ya que ninguno de los dos sabe qué escribir. Ni una fatigada línea irresponsable en meses. Ni una sola. Ésa es la pringosa realidad en donde chapaleamos como marmotas o mamotretos. Tal vez nos ha llegado la hora de admitir que ni siquiera somos futuras promesas de un Parnaso remoto. Seguimos, eso sí, garabateando desaciertos en libretas que no hacen más que acumularse, así como se acumulan los años, las frustraciones y los rencores. Ni más ni menos. Tendrán el reconocimiento del polvo o de los gusanos. Qué más da. Mientras tanto, el mismo ronroneo lerdo de los días, esperando algún tipo de acontecimiento contundente, alguna sacudida bestial que remueva los cimientos de la abulia que con tanta paciencia hemos cosechado. Una sacudida o golpe similar al que produce un cuerpo si se deja caer desde un séptimo piso en plena acera. Leer el resto de esta entrada »

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Bs. As., 1 de mayo de 2009.

junio 22, 2009

“La ambición es el último refugio del fracaso.”

Querida Ramona:

Otra vez despertarme temprano, sin saber qué hacer conmigo. Es feriado. La ciudad está vacía. Parece que no ha quedado nadie en pie. Ojalá así sea. Pero es sólo una conjetura porque no me animo a asomar el hocico para ver qué pasa fuera de este monoambiente. A ese punto he llegado y de ese punto debo partir. Todavía hace calor, o mejor dicho, el clima sigue algo templado. Me aburro. Me aburro mucho y sospecho que el aburrimiento va a terminar por convertirse en una sombra desgarradora. La verdad no sé muy bien qué escribirte. Me gustaría, eso sí, hablar con vos. De qué, no sé, tal vez de las mismas cosas intrascendentes de siempre. De trivialidades, querida Ramona, que por otra parte, es de lo que está hecho el mundo. Leer el resto de esta entrada »

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París, 20 de abril de 2009.

mayo 24, 2009

“Desgraciada memoria
que obligas a saber
por qué caminos
hemos llegado a ser lo que somos”

Querido Lisandro:

Todavía puedo recordar con precisión el tono de tu voz al recitar de memoria algunas pavadas del polaco piojoso y mal parido que cito en esta carta. En tu honor y en tu memoria, claro está. Aunque jamás he llegado a comprender -y mucho menos compartir- tu devoción por semejante pelandrún; porque para mí, no es más que una bolsa de arpillera retórica simulando ser una seda intelectual. Supongo que será otra de tus tenues imposturas; ésas con las que has intentando seducir mujercitas y mujerzuelas. Tu gama recorre desde las tímidas e ingenuas adolescentes hasta las hembras vencidas y maltrechas. Nunca una dama digna de atención, por supuesto. Eso para vos sería claudicar, vaya uno a saber de qué. Leer el resto de esta entrada »

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Rumores de Babilonia

mayo 14, 2009

   Hoy por hoy: escribir. Luego almorzar, luego beber, luego… más tarde voy a pensar en el luego. Y luego en el más tarde. No hay rima en el dolor, no hay rima en el dolor. No hay. Por la dudas: hacer tal y como si se supiera: ¿cómo si se pudiera? Saber el poder. Engañar, escribir, escindir. Una y otra vez. Confundir. Desembarazarme del lenguaje; abortar, abortar la comprensión. Nonato del sentido. En eso estamos: del derecho y del revés. ¿Perec, Perec? Ningún Georg a la vista. Mañana no; mañana meterme en la cama y nunca más volver a salir. Salir a volver más nunca y cama en la mañana: matarme. Con palabras: sin ellas. Dos e por dos a; es decir, nada. Quería decir; en la calle oscura -y no oscurecida- tengo el mismo miedo tartamudo que un niño violentamente maltratado en su matete. O que un niño violeta mal amamantado en su marasmo. Niño oscurecido: guarda tu marasmo y tu matete en la maleta y muerete a la vista de Georg. Ya he hecho la cita elocuente y críptica: ahora afuera. A la llanura incomprensible.Y afuera, en la brava llanura, el horizonte está tremendamente gris; la tormenta se avecina a galope enfurecido. Hablo por hoy y no por mañana. Mientras tanto, la vecina del departamento de al lado sigue siendo una mujer madura en bata de color: ¡horror, horror, el color es sumamente gris! Sus ojos de madre argentina esconden una tristeza infinita: debería matarla. ¿Qué duda cabe? A ella y a sus ruidosos perros. Chillan los canes, chillan. Chillan de sadismo e incomprensión. ¿Acaso aún no comprendes el sadismo de tu difunto animal? Hoy por hoy: parodiar. Mañana por la tarde escribir. Una carta suicida de despedida: escribir. Una barroca y amanerada carta suicidadora. Por lo tanto: tormentas del pasado en el cerebro del futuro; o en todo caso, bailando pringosamente en los barrios inmorales de la memoria alcoholizada: ¡ Oh belleza y podrumbre de Constitución, te saludo! El cielo inmundo trae el rumor inaudito de tierras lejanas y perdidas. Rumores de Babilonia.

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Sin lágrimas

abril 29, 2009

Tengo la boca pastosa y me cuesta modular. No puedo enfocar bien y siento que mis ojos se bambolean de acá para allá, sin lograr posarse en ningún lado. Tal vez esté bizco y no me dé cuenta. Pero no puedo hacer mucho para controlarlo: todo se me ha ido de las manos y simplemente me dejo estar en esta mesa de bar, mientras escucho algo sobre el baño legendario del lugar. Leer el resto de esta entrada »

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Bs. As., 2 de abril de 2009.

abril 11, 2009

“siempre la distancia para repetirnos
ésa es la verdad, ése mi destino”

Querida Ramona:

Tal como habíamos quedado antes de que te fueras, hoy por lo menos, me decido a escribirte. Aunque no puedo prometerte hacerlo mañana o continuar en lo sucesivo. No sé si tendré la fuerza suficiente. Empiezo, al menos, esto de dejar a un lado los mails, los chats, las llamadas larga distancia, la engañosa cercanía del skype. Aunque mucho para contar no tenga. Nunca he tenido mucho, y menos para contar. Sigo en la misma sucia ciudad, en el mismo odioso monoambiente, en el mismo trabajo infernal. En resumidas cuentas: todo está tal cual lo dejaste, al menos en lo que a mí respecta. Leer el resto de esta entrada »